Cierto instituto público de Ourense, en el que yo también he estudiado, les ha cobrado 2€ a cada alumno de la clase de mi hermana (4º de ESO) para reparar un picaporte de la puerta del aula que nadie sabe quien rompió.

Al parecer, el picaporte apareció roto cierto día y como ningún alumno de esa clase se hizo responsable del desperfecto, el centro (repito, público) decidió cobrarles a cada uno de los 21 chicos 2€ para repararlo. 42€ por un picaporte que coloca cualquiera!!!!????
Lo más “gracioso” del asunto es que la puerta no dispone de ningún tipo de tope, con lo cual cualquiera que no tenga un poco de cuidado (algo que sabemos no sobra en la juventud actual) al abrirla, puede golpearla fuertemente contra la pared, estropeando dicho picaporte.
Y ahora les han avisado de que la próxima vez que rompan el pomo de la puerta les van a cobrar 4€, y la siguiente 8€, y la siguiente…
Vale que es una forma de castigo, pero la cuestión es: ¿¿puede hacer eso un instituto público??
Yo creo que no. Y de hecho, si me hubiese enterado antes, habría convencido a mis padres para que no pagaran.
En definitiva, vergonzoso!!